Progresivos: todo lo que necesitas saber

Los cristales progresivos están graduados de forma gradual o progresiva y, de este modo, permiten a quienes los usan una visión natural. Aunque los progresivos pueden compensar diferentes errores refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), se utilizan, sobre todo, para combatir la presbicia.

 

Las lentes progresivas suponen un hito en la evolución de la óptica-optometría. Hasta su invención, sólo existían cristales monofocales o bifocales para corregir los defectos de visión.

  • Los cristales monofocales son aquellos que tienen la misma graduación en toda su superficie. Esto significa que sólo pueden corregir un único problema visual o error refractivo.
  • Los cristales bifocales son aquellos que tienen dos graduaciones: una en la parte superior (para visión de lejos), y otra en la parte inferior (para visión de cerca). Los cristales bifocales no ofrecen ningún pasillo o área de transición para la visión intermedia, por lo que se produce un salto o corte entre ellas.
  • Los cristales progresivos tienen en cuenta las diferentes necesidades visuales del ojo y del individuo, a todas las distancias. Esto significa que ofrecen una visión natural cerca, intermedia y lejos.

Señor con progresivos Kodak

¿Qué es la presbicia?

La presbicia o vista cansada es un error o defecto refractivo que se produce cuando, debido al paso de los años, el cristalino (lente del ojo que realiza la función de enfocar), pierde elasticidad. Como consecuencia de esto, el présbita experimenta dificultad para ver los objetos situados en el plano cercano (a unos 30 centímetros de su rostro).

Cristales progresivos y presbicia

La presbicia es un defecto visual que suele aparecer a partir de los 45 años. Las personas que usan gafas de vista por primera vez en su vida cuando empiezan a tener presbicia, suelen usar cristales monofocales, que les sirven únicamente para realizar actividades que requieren una buena visión próxima, como leer o consultar el móvil. También pueden usar bifocales, si lo que quieren es tener una buena visión de cerca y de lejos, y no necesitan la visión intermedia. Pero, en cuanto descubren que se sienten cómodos con gafas y que lo que les resulta incómodo es tener que bajárselas o quitárselas para ver en los planos medio y lejano, querrán hacerse unas con cristales progresivos, que les ofrecen una visión natural a todas las distancias.

 

Lentes progresivas

Ventajas de los cristales progresivos

Entre las principales ventajas que proporciona esta solución visual destacan las siguientes:

  • Ofrecen una visión natural a todas las distancias.
  • No es necesario cambiar de gafas, bajárselas o quitárselas, para realizar otra actividad, sin importar la distancia de enfoque que ésta requiera (plano corto, medio o largo).
  • Permiten una buena visión en el plano intermedio.
  • No existen “saltos” entre las diferentes áreas de visión.
  • Ofrecen un aspecto estético, ya que no presentan “cortes” entre diferentes áreas de visión.
  • Es sencillo adaptarse a los cristales progresivos, ya que permiten una visión natural, basada en las necesidades del ojo.
  • Están indicadas para corregir la presbicia, pero también pueden utilizarse para corregir otros errores refractivos, como miopía, hipermetropía o astigmatismo.